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Juan Serrano es biólogo, divulgador y promotor de la medicina integrativa. Después de dedicar  muchos años a la investigación oncológica,  su libro Poder Anticáncer resume todo el plan personal que podemos pulsar para prevenir esta enfermedad. Hablamos con él sobre la relación e interacción que los productos de limpieza de nuestra casa tienen con la enfermedad y qué alternativas existen. 

-Juan, Los ciudadanos hemos pasado de tener uno o dos productos de limpieza debajo de nuestro fregadero a tener una media de veinte. ¿Sabemos lo que guardamos en este armario?

Efectivamente, esos datos que apuntas evidencia  que el contenido actual de productos de limpieza poco tiene que ver con el que había en las casas de nuestros padres y abuelos. Creo que la población, en general, conoce que tiene una gran cantidad de estos productos almacenados en sus hogares, pero en absoluto es consciente que una casa contaminada es un problema real, que los productos de limpieza suponen una importante vía de entrada de tóxicos en el hogar y que estos más tarde o temprano acabarán en nuestros cuerpos.

 

-¿Son inocuos para la salud ambiental solo por el hecho de que se venden para uso doméstico?

 

En absoluto son inocuos. Muy al contrario. Según datos ofrecidos por Greenpeace y extraídos de numerosos estudios, los hogares europeos contienen entre 70 y 120 sustancias tóxicas responsables de generar todo tipo de enfermedades como alergias, enfermedades de la piel, dermatitis, psoriasis, o toxicidad general del organismo.

 

Por otra parte, el complejo cóctel de sustancias tóxicas, algunas cancerígenas, contenidas en ellos, permite que se puedan liberar al ambiente donde, además, muchas de las cuales acaban en el interior de nuestro organismo. No podemos ignorar el hecho de que son sustancias que innumerables estudios científicos han asociado a problemas de salud, aún a niveles muy bajos de concentración.

 

-¿Cuáles son los compuestos químicos más nocivos de nuestros detergentes para la ropa y sprays de limpieza?

 

En el caso de los detergentes, además del efecto medioambiental que compuestos como el fosfato  tienen sobre nuestras aguas, son especialmente preocupantes por sus efectos sobre la salud humana, sustancias como los ftalatos. Estos se emplean en las fragancias sintéticas tanto en la ropa personal como en la ropa de cama.

 

Por otra parte, también se podrían mencionar los efectos no deseados del tolueno, xileno,… contenidos en los suavizantes o del cloruro de metileno o percloroetileno, contenidos en los qjuitamanchas, así como otros derivados de la limpieza en seco.

 

En el caso de los sprays, además de los efectos secundarios que puedan tener los principios activos contenidos en los mismos, son preocupantes los excipientes añadidos con diversos fines. Si ponemos, como ejemplo, un spray insecticida, aparecerán en escena sustancias como determinados hidrocarburos empleados como disolventes y vinculados a distintas patologías como el asma, conservantes o las mismas fragancias anteriormente mencionadas. Pero también son especialmente preocupantes los conocidos CFCs (clorofluorocarbonos), posteriormente sustituidos por los HCFCs, al dañar aquellos la capa de ozono.

 

            -¿Es necesario utilizar productos tan agresivos dentro de casa?

Realmente no es necesario, ya que nuestros padres y abuelos mantenían perfectamente limpios sus hogares. Nuestros antepasados limpiaban con productos por lo general  naturales y menos agresivos, sin la necesidad del complejísimo cóctel de sustancias contenidos en sus casas, a diferencia de lo que ocurre en la actualidad. Lamentablemente, este modo de empleo se ha ido perdiendo en el tiempo a favor sustancias tóxicas para nuestra salud y para el medio ambiente, en favor, probablemente de una cierta comodidad.

 

-¿Cómo interactúan todos estos productos con nuestra salud?

 

No está de más recordar que la presencia de sustancias tóxicas en este tipo de productos, aun viniendo de marcas reputadas, es cada vez más una evidencia. Incido en lo arriesgado de afirmar que estos tóxicos por estar en pequeñas cantidades no son conflictivos. Esto es así ya que se utilizan diariamente, todo ello sin contar con el denominado efecto cóctel. La clave es saber cuál es la exposición inadvertida para la población general.

 

Tal como apunta el profesor Nicolás Olea, director del Instituto de Investigación Biosanitaria de Granada, no hay una información válida del efecto “cóctel” o combinado de esas sustancias que tiene diferente origen, pero que luego actúan con un mecanismo único. Es decir, la pregunta que deberíamos de realizarnos y que incluso en boca de la Unión Europea no tiene por el momento respuesta es:  Pese a que se suele hablar de dosis bajas, ¿cuántos productos tengo ya en mi organismo con dosis bajas?, ¿Cuál es el efecto de varias dosis bajas?

 

-¿Qué hay de relación entre ftalatos, amoniaco, sulfatos y el resto de componentes que utilizan los productos de limpieza y el cáncer?

 

Es indudable que cada vez hay más casos de cáncer, hecho que en gran medida coincide con la gran exposición que el  ser humano tiene en la actualidad a una serie de sustancias contaminantes. Diversas sustancias químicas presentes en nuestros hogares se han vinculado mediantes distintos estudios científicos con diferentes tipos de cáncer.

 

Numerosos estudios han demostrado que los ftalatos alteran el equilibrio hormonal. Precisamente, el cáncer de mama ha sido asociado por numerosos estudios, con determinadas sustancias químicas conocidas como disruptores endocrinos o que imitan la acción de las hormonas.

 

Además de los ftalatos, otros “desequilibradores hormonales” son sustancias como las aminas aromáticas, hidrocarburos aromáticos policíclicos, PCBs, disolventes, tetracloroetileno, 1,3-butadieno, acrilamida, benceno, dioxinas, campos electromagnéticos, óxido de etileno, cloruro de metileno, pesticidas, estireno, tricloroetileno, cloruro de vinilo…

 

Pero estas y otras sustancias no solo inciden en el cáncer de mama. Otros tumores, como el de pulmón, además de estar estrechamente vinculados al tabaco, también lo están a sustancias contaminantes presentes en el hogar.

 

Del mismo modo, algunas investigaciones asocian de forma muy estrecha la exposición a pesticidas domésticos con el riesgo a padecer leucemia infantil. Incluso, el cáncer de próstata se ha asociado a sustancias contaminantes presentes en el hogar, como atrazina, disolventes, hidrocarburos aromáticos policíclicos, por mencionar algunos de ellos.

 

             -¿Existen alternativas naturales o menos agresivas?

 

Habida cuenta que como media pasamos cerca del 90% de nuestro tiempo en espacios cerrados y conocido el hecho que estamos expuestos a sustancias tóxicas presentes en estos espacios, la contaminación química en el hogar y en el trabajo es un grave problema de salud pública ante el que se hace necesaria una respuesta inmediata.

Algunos CONSEJOS que podríamos dar como alternativas mucho más saludables serían las siguientes:

  • La mayoría de los limpiadores de ventanas y vidrios contienen un químico altamente tóxico que todos conocemos: el amoníaco. Podemos evitar este poderoso estimulante que afecta enormemente a personas con problemas broncopulmonares, sustituyéndolo por vodka para limpiar y abrillantar los artefactos de metal, pasta de dientes para la plata y vinagre diluido en agua para los azulejos y cristales.

  • Sustituir los aerosoles de fragancia contenidos en ambientadores y detergentes abriendo las ventanas cada mañana, dejando que el aire fluya por el hogar, manteniendo de esta manera una buena ventilación a diario. En cualquier caso, si no es suficiente con la ventilación se pueden emplear con total fiabilidad microdifusores conteniendo aceites esenciales. La misma esencia de limón ofrece un olor a limpio muy agradable.

  • Limpiar con productos naturales. El bicarbonato es blanqueador, suavizante y un gran limpiador. Se puede utilizar en la lavadora, como agente limpiador de ollas quemadas, para limpiar el baño y en superficies grasas, etc.

  • Evita productos antibacterianos, por contener aditivos tan peligrosos como el triclosán. Como alternativa, elige detergentes y jabones naturales así como el alcohol como desinfectante.

  • Selecciona o crea tus propios productos de limpieza naturales y ecológicos.

  • Comprométete con llamamientos a responsables sanitarios y de medio ambiente solicitando medidas urgentes y concretas para proteger adecuadamente la salud de los ciudadanos frente a la seria amenaza sanitaria que representa la presencia de sustancias tóxicas muy perjudiciales en muchos materiales y productos que se emplean en los hogares. Buen ejemplo de ello podría ser la de “Hogar sin tóxicos” de la Fundación Vivo Sano.

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Autor

Silvia

www.higiaeco.es

Soy Silvia, profesora de idiomas, madre, minimalista, vegetariana, enamorada de la naturaleza y del blues, partidaria de la pedagogía libre, dueña de un gato negro. Adoro a mi familia.

Escribo sobre ecología, vida sana y sostenible, orden y limpieza, nuestros productos y nuestras promociones.

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